Una mujer japonesa anotó durante 10 años sus sueños y un artista los convirtió en un videojuego para PlayStation
Que los videojuegos son un arte es una lección que hemos aprendido con el paso de los años y que hemos mostrado a todo el mundo, pero Osamu Sato se propuso dejarlo bien claro en...

Que los videojuegos son un arte es una lección que hemos aprendido con el paso de los años y que hemos mostrado a todo el mundo, pero Osamu Sato se propuso dejarlo bien claro en una época en la que el debate estaba muy candente.
A veces, para conseguir llamar la atención y destacar sobre los demás, hace falta revolucionar por completo el medio en el que te encuentras y crear algo tan distinto que permanezca en el recuerdo.
Unos cuantos vistazos a LSD: Dream Emulator son los que te dejan claro que no estamos hablando de un título normal y corriente.
Lanzado en 1998, estamos hablando de un proyecto de exploración y aventura que apareció en la primera PlayStation y que tenía la firma de Asmik Ace Entertainment.
A contracorriente de lo que se ponía encima de la mesa en el resto de producciones, LSD: Dream Emulator no tiene ninguna clase de objetivo a cumplir .





